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10 semanas K.O.

Mierda! al final era cierto, tengo pericarditis, y llevo 3 meses que no levantaba cabeza, el corazón no daba su ritmo y me ahogaba cada vez más, así se han roto todos mis espectativas para este año, los retos se han ido al traste, para cuando quiera espabilar ya estaré en abril y empezar de cero otra vez.

Según el médico por culpa del ironman pillé una infección de las vías respiratorias altas y como lo hice con gripe el virus se coló en el pericardio ya que mis defensas estaban por los suelos por culpa del esfuerzo. Leer mas

Lesiones: Fascitis Plantar

La fascitis plantar es una irritación e hinchazón del tejido grueso en la planta o parte inferior del pie. La fascia plantar es una banda de tejido -muy parecida a un tendón- ubicada debajo del pie. Actúa como una banda de caucho uniendo el talón con la base de los dedos, para formar el arco del pie uniendo ambos extremos. En otras palabras, es esa banda que recorre la planta de nuestro pié y podemos tocar fácilmente cuando ayudándonos con una mano tiramos los dedos hacia atrás.

La fascitis plantar es un problema muy común entre los deportistas, especialmente los corredores. Los atletas con excesiva pronación (pie rotado hacia adentro) tienen por su biomecánica mayor riesgo. Es frecuente entre personas con arco elevado o pie plano, y a menudo en mujeres con pies largos y estrechos.

El problema puede ser causado o agravado por un calzado inadecuado o vencido, así como por malas posturas, o trabajos excesivos. La falta de elongación en los músculos de la parte posterior de la pierna también suele ser la causante.

Si no tomamos las precauciones necesarias, con el correr del tiempo, la fascia plantar pierde su elasticidad y se convierte en una especie de cuerda que no se estira muy bien. Su sobrecarga puede provocar desgarros en su inserción posterior con inflamación de los tejidos que la rodean incluyendo el hueso. Esto puede originar la aparición de un “espolón”, que aparece en aproximadamente el 50% de los casos. El espolón es un fenómeno secundario y no el origen del dolor.

Síntomas:
El síntoma primario de la fascitis plantar es el dolor localizado específicamente en el área de carga de peso del talón y en el arco de los pies. Comúnmente es más severo durante los primeros pasos al levantarse de la cama (por la rigidez que se presenta durante la noche), y disminuye en cierta medida con la actividad por la distensión de la fascia, reapareciendo tras un periodo de descanso. Rara vez hay inflamación visible, enrojecimiento, u otros cambios aparentes en la piel. La mayoría de las personas con fasciitis plantar describen el dolor como una navaja o un alfiler que está punzando la parte inferior del pie.

Prevención
Dado que muchas lesiones de los tejidos blandos se deben a su uso excesivo, el mejor tratamiento es la prevención. Algunas ideas de cómo evitar problemas futuros:

  • Hacer ejercicios de amplitud de movimiento para mantener la fortaleza y flexibilidad.
  • Preocuparse por mantener una buena postura.
  • Cambiar con la frecuencia adecuada el calzado que usas, sobre todo para entrenar. No esperar a que se rompan o se hagan agujeros. Cuando la parte lateral de la suela se ve arrugada, es un indicio de que perdió capacidad de absorción de los impactos y debemos cambiarlos antes de sufrir lesiones. El calzado es una de las mejores inversiones que un atleta puede hacer, ya que no solo puede mejorar nuestra peformance sino también evitar dolorosas lesiones.
  • Si tu ortopedista lo recomienda, usar plantillas especiales.
  • Elongar la parte posterior de las piernas, especialmente en pantorrillas, y la fascia plantar (debajo del pie).
  • Incrementar gradualmente la intensidad y duración de los ejercicios, nunca de golpe.

Tratamiento.

  • Si ya es tarde para prevenciones y la lesión está con nosotros, el tratamiento puede incluir:
  • Reposo. Evitar correr y otras actividades que podrían empeorar el dolor. Utilizar al dolor como guía, disminuyendo el entrenamiento.
  • Hielo. Aplicar hielo en el talón y el arco del pie por 15 a 20 minutos, 4 veces al día hasta aliviar el dolor. Envolver el hielo en una toalla. No aplicarlo directamente sobre la piel.
  • Medicamentos. Al igual que el hielo, los anti inflamatorios pueden aliviar el dolor, aunque no atacan la causa.
  • Terapia Física. Los ejercicios de estiramiento para extender el talón de Aquiles y la fascia plantar son fundamentales para el tratamiento.
  • Cirugía. En los casos extremos, los tratamientos básicos no son de mucha ayuda y se debe realizar una cirugía para cortar la fascia dura e inflamada.

Fuente: http://atletas.info

Lesiones: la Periostitis Tibial

La mayoría de los corredores han sufrido esta lesión que se identifica por un “dolor en la tibia”, que disminuye cuando estamos en reposo. Se caracteriza por comenzar con un dolor leve y “soportable” cuando entrenamos, en la parte inferior de la tibia (ver imagen), pero a medida que seguimos entrenando con el correr de los días se va tornando cada vez más difícil entrar en calor, ya que el dolor va aumentando, hasta que termina impidiéndonos caminar con normalidad.

La Periostitis tibial es una inflamación delperiostio, que es una membrana que recubre a los huesos y que tiene la función de crear una sustancia que mantiene a estos en perfecto estado. En esta capa se encuentran los vasos sanguíneos y las terminaciones nerviosas, por lo que son muy sensibles. A esta capa se pegan los músculos, como el gemelo, soleo, tibial post., flexor de los dedos, que son de los que más usamos día a día en el running.

¿Cómo se produce?

Esta lesión íntimamente ligada a la sobre exigencia de una zona ósea. Aparece generalmente al cambiar de calzado o al entrenar sobre superficies especialmente duras, como asfalto, o al incrementar bruscamente la intensidad del entrenamiento o su volumen, sin una progresión correcta que permita a nuestro cuerpo asimilarlo.
Aparte de todo esto, puede haber factores biomecánicos propios de cada atleta como son la pisada, mala alineación de la pelvis, etc. que un defecto biomecánico de este tipo puede provocar un mal reparto de la carga sobre nuestras extremidades, sobre exigiendo a una zona y provocando este tipo de inflamación.

Síntomas:

- Dolor en la cara anterior o anteriointerna de la tibia.
- Dolor quemante que aumenta con el esfuerzo.
- Bolitas inflamatorias a lo largo de la tibia (también llamado “Rosario Perióstico”).

Tratamiento:

- Disminuir la intensidad del ejercicio.
- Realizar el ejercicio en lugares blandos.
- Aplicación de hielo.
- Estiramientos.
- Masajes.
- Vendajes (para evitar la vibración de la tibia en el impacto).
- Aplicación de anti inflamatorios (según prescripción médica).
- Plantillas ortopédicas y zapatillas con buena capacidad de absorción de impactos.

Consejos:

- Principalmente, “escuchá a tu cuerpo”. Si aparecen dolores en esa zona, lo mejor que podés hacer, es descansar un par de días hasta que desaparezca el dolor.
- No usar calzados con más de 1000 km. de uso. Esto dependerá de la marca y los modelos. Algunos calzados tendrán su suela “vencida” al cumplir los 300 km, mientras que otras a los 500k u 800k.
- Evitar entrenar terrenos duros. Todo lo que se pueda.
- Incrementar la intensidad y el volumen del entrenamiento de forma progresiva.
- Hacer estiramientos (sobre todo gemelo y soleo).
- Hacete un estudio de la pisada y biomecánica del pie, por sí fuera necesario corregirlo.
- Fortalecimiento del tibial anterior.
- Aplicación de frió ante cualquier molestia y consultar con tu especialista.

Lo más complicado de esta lesión, es que los atletas solemos ser muy reacios a dejar de correr y de continuar con los entrenamientos esta dolencia se agudiza, e inclusive pude derivar en las temidas fracturas por estrés. Así que, ante la aparición de estos síntomas, lo mejor es que consultes a tu médico traumatólogo o kinesiólogo, para que te diagnostique correctamente y de ser necesario te recomiende un tratamiento.

Fuente: http://atletas.info