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Comerse los mocos es saludable


¿Comerse los mocos es saludable? De entrada puede que se trate de una pregunta un tanto absurda, pero estamos seguros de que a todos alguna vez nos ha rondado la idea por la cabeza.

El asunto tiene su explicación, y quizás después de leer lo siguiente, comprenderemos un poco mejor por qué una de las prácticas más naturales del ser humano, como comerse los mocos, ha llegado a ser algo totalmente saludable y beneficioso para nuestro organismo.

El moco está compuesto en un 95% por agua, un 3% de elementos orgánicos y 2% de minerales, acerca de los cuales se podría decir que tiene un parecido muy alto a las secreciones lagrimales. En lo que se refiere a concentraciones de iones sodio, cloro y calcio, se podría comprobar que son similares a la del propio plasma.

Como elementos orgánicos, el moco, está formado por numerosas proteínas y en particular por albúmina, con una tasa media de 170mg/100ml de moco, siendo generalmente más elevadas durante la noche que a lo largo del día.

¿De qué nos sirve toda esta información? Pues en principio para comprender mejor lo que asegura el neumólogo austriaco Friedrich Bischinger que después de diversos estudios, ha podido comprobar que los niños que se meten el dedo en la nariz y además se comen los mocos, van a tener una vida más sana y saludable…

Además de esto, el doctor afirma que la nariz funciona como una especie de filtro donde se concentran bacterias, que con el aire intentan penetrar en nuestros pulmones. “Cuando nos comemos el moco, este funciona como una especie de vacuna” asegura Bischinger, vacuna que en muchas ocasiones se intenta imitar en la medicina moderna. Por otro lado, al meternos el dedo en la nariz conseguimos acceder a lugares internos de la misma, a los que no podríamos llegar con simple pañuelo, lo que contribuye a que consigamos tener unas fosas nasales más limpias.

Ahora resulta que meterse el dedo en la nariz y comerse los mocos es cualquier cosa menos malo y consigue reforzar nuestro sistema inmunológico de la forma más natural y gratuita.

En resumen: es mundialmente asqueroso, pero confirmado…es sano!

Texto: Leire Ariznabarreta (mi niña)