Actualmente estoy haciendo una dieta de recuperación baja en hidratos y grasa para coger un peso más acorde a mi altura, independientemente de que esto me lleve a una pérdida masiva de músculo, pero el músculo en exceso pesa y esos kilos de más hay que moverlos, pero no me olvido que una dieta equilibrada es siempre la mejor opción para cualquier deporte.
No obstante, para realizar esfuerzos largos es importante el refuerzo de hidratos de carbono en casi todas las comidas, ya que se está sometido a un desgaste continuo y los hidratos son la mayor energía para el cuerpo. Por tanto, hay que acostumbrarse a acompañar todas las comidas de algo de arroz, patata, pasta… a poder ser integral, ya que son hidratos complejos y el cuerpo tarda más en asimilarlos con lo que aporte energético se prolonga durante más tiempo.
Cuando mejor asimila el cuerpo los hidratos es por la noche, mientras dormimos, por lo tanto en estas dietas la carga la realizaré por la noche, sin olvidarnos, claro está, del resto de alimentos de la pirámide alimenticia como carne, pescado, legumbres, espinacas…
Como siempre hay que acostumbrarse a hacer las 5 comidas y las 4 ó 5 piezas de fruta al día, esto es básico en todas las dietas equilibradas y sanas, siendo las comidas siempre ligeras, sin saciarse del todo. El punto ideal es llegar a comer hasta el punto de no llenarse pero ser capaz de poder entrenar a continuación sin que esto suponga un gran esfuerzo, ni sensación de estómago lleno, aunque lo ideal es descansar siempre después de comer.
Con esas 5 comidas conseguimos tener el cuerpo hidratado todo el día, y además, yo, que soy de comer mucha cantidad, suelo beber más líquido durante todo el día para saciarme, con lo que así se evita el exceso de comida y se consigue bajar la retención de líquidos.
De momento no voy a tomar ningún suplemento salvo el complejo multivitáminico mañanero junto al zumo de naranja, aunque, en mi humilde opinión, dos de los complementos más importantes, que no descarto tomar más adelante, suelen ser la cola de caballo, para ayudar a no retener líquidos, y la Glutamina, para que los músculos se regeneren más rápido cada noche. Eso sí, recordar que cada persona es un mundo.
Y por último recordar lo más importante, el descanso: si no se realiza un buen descanso de nada sirve el entrenamiento ni la alimentación, por lo tanto, hay que entrenar duro pero descansar más duro aún. Este sería el orden de preferencia: descansar, alimentarse, entrenar. Un buen descanso con un entrenamiento progresivo, sin mucha intensidad pero de larga duración, hará que las pulsaciones en reposo vayan descendiendo de forma progresiva. Si algo he aprendido en estos años de entrenos es que si un día te sientes muy agotado, no hay que dudar en descansar lo que haga falta, aunque el planning te marque que debes entrenar.